Calcular el interés compuesto
No es la rentabilidad la que hace el trabajo en un ahorro largo, es el tiempo. Suba la rentabilidad un punto y mire el capital final. Vuelva a bajarla y añada cinco años en su lugar.
Sus datos
Su resultado
Fórmula
El tiempo pesa más que la rentabilidad
Es lo único que una calculadora de interés compuesto puede enseñar de verdad, y aquí se comprueba en dos movimientos: suba la rentabilidad del 6 al 7 por ciento y apunte el capital final. Vuelva a bajarla y añada cinco años.
Los cinco años pesan más que el punto porcentual, y la distancia crece cuanto más largo es el plazo. Por eso el consejo siempre es «empiece pronto» y nunca «busque más rentabilidad».
Mire la proporción, no la cifra grande
El capital final impresiona y por sí solo dice poco. La línea «capital final respecto a lo aportado» es la que cuenta cuánto trabajo han hecho los intereses.
Por debajo de 2 significa que ha puesto usted más de la mitad. Por encima de 3, que dos tercios vienen del rendimiento.
Antes de impuestos
En España los rendimientos del ahorro tributan en la base del ahorro del IRPF mediante una escala por tramos, y se pagan cuando se materializan.
Esta página no aplica ningún tipo. No es un descuido: los tipos cambian y no los hemos contrastado en dos fuentes independientes, y preferimos decirlo antes que imprimir una cifra sin verificar. El capital final que ve arriba es, por tanto, la cifra más optimista posible.
Lo que la calculadora no sabe
Los impuestos. Las comisiones de gestión y custodia. La inflación — 100.000 € dentro de veinte años compran menos que hoy. Que los mercados fluctúan en lugar de subir de forma regular. Y lo que usted mismo haga por el camino, que en la práctica es lo que más pesa.