Calculadora de ahorro

Para una cuenta de ahorro o un depósito, no para una inversión: indica lo que tienes, lo que añades cada mes y el tipo que ofrece el banco. Aquí el tipo es contractual en lugar de una hipótesis, así que la proyección es más firme que un pronóstico de inversión.

Sus datos

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Usa la rentabilidad anual efectiva que indica tu banco, no el tipo base.

Su resultado

Saldo al final—
Total ingresado—
Intereses generados—
Intereses del último mes—
Fórmula
Saldo = P(1 + i/12)12t + A × [((1 + i/12)12t − 1) / (i/12)] — capital inicial más aportaciones mensuales, con capitalización mensual.

La TAE es la cifra que importa

Los bancos publican un tipo nominal y una TAE. La TAE ya recoge la capitalización dentro del año, lo que la convierte en la cifra comparable entre productos. Dos cuentas con el mismo tipo nominal pero distinta frecuencia de liquidación muestran TAE distintas, y la TAE es la honesta.

España no tiene una libreta exenta de impuestos

Conviene saberlo si has leído consejos de otros países. Aquí no existe un producto equivalente a las libretas reguladas francesas ni a las cuentas exentas de otros sistemas: todos los intereses tributan en la base del ahorro, en una escala que empieza en el 19 % y sube por tramos, y el banco practica retención en el momento de abonarlos. La cifra que ves ingresada ya lleva la retención descontada, pero la liquidación definitiva se hace en la declaración de la renta.

Esto cambia la comparación con otros productos: un depósito al 3 % deja aproximadamente un 2,43 % después de impuestos, cifra que conviene tener presente al compararlo con amortizar hipoteca, donde el ahorro no tributa.

De dónde sale el tipo y por qué se mueve

Los tipos de ahorro siguen bastante de cerca a los del Banco Central Europeo y casi nunca son fijos en una cuenta remunerada. Una cuenta que hoy paga bien puede revisarse a la baja sin gran publicidad. Cuidado además con las ofertas de bienvenida: suelen aplicarse solo unos meses, hasta un importe máximo y a menudo solo para dinero nuevo, antes de caer a un tipo básico muy bajo. La rentabilidad anunciada casi nunca es la obtenida en doce meses.

Ahorrar o invertir

El efectivo es para el dinero que puedes necesitar en los próximos años: un fondo de emergencia, la entrada de una vivienda, una compra prevista. El saldo está garantizado y disponible. A cambio, a largo plazo el efectivo suele perder terreno frente a la inflación, y por eso el dinero que no vas a tocar en décadas rara vez pertenece aquí.

El Fondo de Garantía de Depósitos

Los depósitos están cubiertos hasta 100.000 euros por titular y entidad. El límite es por entidad y no por cuenta, así que varias cuentas en el mismo banco suman. Comprueba también si el banco que ofrece el mejor tipo está adherido al fondo español o al de otro país europeo — ambos cubren el mismo importe, pero el procedimiento y el idioma de la reclamación no son los mismos.

Preguntas frecuentes

¿Está seguro mi dinero en una cuenta de ahorro?

El Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta 100.000 euros por titular y entidad. El límite es por entidad, así que varias cuentas en el mismo banco suman a efectos del tope.

¿Ahorrar o amortizar deuda primero?

Compara los tipos. Una deuda con tipo superior al de tu ahorro cuesta más de lo que el ahorro renta, así que amortizar suele ganar — salvo por mantener un pequeño colchón de emergencia.

¿Cuánto conviene tener en efectivo?

Una referencia habitual son tres a seis meses de gastos esenciales como fondo de emergencia, más lo que tengas previsto gastar en los próximos años.

¿Tributan los intereses?

Sí, en la base del ahorro con una escala que empieza en el 19 %. El banco practica retención al abonarlos y la liquidación definitiva se hace en la declaración.