Calculadora del coste de recarga
Introduce la capacidad de la batería y el rango de carga que quieres cubrir. La calculadora añade las pérdidas de carga, porque pagas la electricidad que entra en el cargador, no la cantidad menor que llega a la batería.
Sus datos
Su resultado
Fórmula
Cómo se calcula el coste de una carga
Toma la parte de la batería que vas a llenar, multiplícala por la capacidad para obtener la energía almacenada, increméntala por las pérdidas de carga para obtener la energía tomada del contador, y multiplica por tu precio del kWh. Ese último paso explica que el resultado sea a menudo algo mayor que una estimación rápida.
Por qué del 20 al 80 es el caso normal
Pocos conductores cargan de vacío a lleno. Las baterías de litio cargan más rápido en la zona media y ralentizan de forma notable por encima del 80 por ciento, así que en viaje parar al 80 es sencillamente más rápido. En uso diario, mantenerse en una franja intermedia además cuida la vida útil de la batería, y por eso muchos coches permiten fijar un límite de carga.
Los tres periodos horarios y la potencia contratada
La tarifa doméstica española divide el día en tres periodos: punta, llano y valle, con precios muy distintos entre ellos, y el fin de semana completo se factura como valle. Programar la carga en horario valle es la mayor palanca de ahorro disponible, y no requiere consumir un kilovatio menos. Casi todos los coches y cargadores permiten esa programación, y mucha gente no la activa nunca.
Presta atención también a la potencia contratada. Cargar a siete kilovatios a la vez que funcionan la vitrocerámica y el horno puede saltar el limitador si la potencia está dimensionada para una vivienda sin coche eléctrico. Subirla encarece el término fijo todo el año, así que ese coste debe entrar en el cálculo — y conviene recordar que la tarifa permite contratar potencias distintas para el periodo punta y para el valle.
Casa, trabajo y cargador público son tres precios distintos
Cargar en casa en horario valle es lo más barato con diferencia. La carga rápida en ruta es un producto de conveniencia con precio acorde, con frecuencia varias veces la tarifa doméstica, y algunos operadores cobran además por tiempo de ocupación una vez terminada la carga. La carga en el trabajo es a veces gratuita y constituye entonces una ventaja real.
Por esa dispersión, un coste anual de carga solo tiene sentido si lo ponderas según dónde cargas realmente. Si cuatro quintas partes se hacen de noche en casa y el resto en ruta, usa un precio mixto en lugar de cualquiera de los extremos.
Qué afecta a la energía que realmente necesitas
El frío es lo principal: la calefacción del habitáculo sale de la misma batería y una batería fría es menos eficiente, de modo que el consumo invernal puede subir una cuarta parte. La velocidad influye igual que en un coche térmico. Una baca o un remolque penalizan más a un eléctrico porque hay menos autonomía que ceder.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta cargar del todo un coche eléctrico?
Multiplica la capacidad útil por tu precio del kWh y añade en torno a un diez por ciento de pérdidas. En horario valle en casa resulta una cantidad modesta; la misma carga en un punto rápido de autopista puede costar varias veces más.
¿Es más barato cargar de noche?
Bastante. La tarifa doméstica divide el día en punta, llano y valle, con precios muy distintos, y el fin de semana completo se factura como valle. Programar la carga en valle es la mayor palanca de ahorro.
¿Por qué añade la calculadora pérdidas de carga?
El contador mide lo que entra en el cargador, no lo que llega a la batería. La diferencia se pierde sobre todo como calor. En torno al 10 % es habitual en carga doméstica en corriente alterna.
¿Debo cargar al 100 % cada noche?
En general no. La mayoría de fabricantes recomiendan un límite diario en torno al 80 o 90 por ciento para baterías de litio-ion y reservar la carga completa para viajes largos. Las de litio-ferrofosfato son una excepción.