Comparador de costes eléctrico y gasolina
Esta comparación se refiere solo al coste de uso — el combustible o la electricidad que mueve el coche. El precio de compra, el seguro y la depreciación corresponden a la calculadora de coste de propiedad, y suelen pesar más que las cifras de aquí.
Sus datos
Su resultado
Fórmula
De dónde sale el ahorro
Un motor eléctrico convierte en movimiento una parte mucho mayor de su energía almacenada que uno de combustión, y la electricidad suele costar menos por unidad de energía que el combustible refinado. Ambos efectos se multiplican, y por eso el coste por kilómetro suele quedar entre un tercio y la mitad del equivalente en gasolina.
Pero el tamaño de la diferencia depende casi por completo de dos cifras que conviene comprobar en lugar de suponer: el precio al que pagas la electricidad y el del combustible donde vives. En España, la distancia entre cargar en horario valle en casa y hacerlo en un punto rápido de autopista es tan grande que puede inclinar la comparación por sí sola.
Cargar en casa o en ruta
Cargar en casa en horario valle es donde vive el ahorro. La carga rápida pública es otro producto a otro precio — con frecuencia varias veces la tarifa doméstica — y a ese nivel el coste por kilómetro puede acercarse al de la gasolina.
Si no puedes cargar en casa, calcula con tu mezcla real y no con la tarifa doméstica. Para quien vive en un piso sin plaza propia, la mayor parte de la carga será pública y el cálculo cambia por completo. Conviene saber que la Ley de Propiedad Horizontal permite instalar un punto de recarga en una plaza de garaje comunicándolo a la comunidad, sin necesidad de aprobación en junta, corriendo el propietario con el coste. Ese trámite condiciona todo lo demás.
Lo que la calculadora deja fuera deliberadamente
El coste de uso no es toda la comparación. Los eléctricos suelen costar más de comprar y se han depreciado de forma distinta, mientras necesitan menos mantenimiento rutinario — sin cambios de aceite y con mucho menos desgaste de frenos por la regeneración. En el lado fiscal, un eléctrico está exento del impuesto de matriculación y muchos ayuntamientos bonifican de forma significativa su impuesto de circulación anual. Existen además programas públicos de ayuda a la compra y a la instalación de puntos de recarga, cuyas condiciones y plazos han cambiado varias veces: comprueba los vigentes en el año de la compra.
Las zonas de bajas emisiones
Un factor que no afecta al coste por kilómetro pero sí a la decisión: las zonas de bajas emisiones son obligatorias en municipios de más de cincuenta mil habitantes y el acceso depende de la etiqueta ambiental. Un vehículo sin distintivo puede quedar excluido del centro de las ciudades grandes, lo que afecta tanto a su utilidad diaria como a su valor de reventa.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos kilómetros hace un eléctrico por kWh?
La mayoría de los modelos actuales están entre 5 y 6,5 kilómetros por kWh en uso mixto, es decir un consumo de 15 a 20 kWh a los cien kilómetros. Los modelos pequeños y eficientes rinden más; los SUV grandes, bastante menos.
¿Por qué hay que contar las pérdidas de carga?
No toda la electricidad que registra el contador llega a la batería: parte se pierde como calor. Pagas lo que marca el contador, así que la calculadora ajusta la energía al alza. En torno al 10 % es habitual en carga doméstica.
¿Cambia la respuesta con el frío?
Sí, y más que en un coche térmico. La calefacción sale directamente de la batería y una batería fría es menos eficiente. Pérdidas de autonomía del 20 al 30 por ciento son habituales en invierno.
¿De verdad necesitan menos mantenimiento?
Hay menos que mantener: sin aceite, sin bujías, sin escape, y la frenada regenerativa hace que las pastillas duren mucho más. Los neumáticos se desgastan antes por el mayor peso. En conjunto, el mantenimiento rutinario suele salir más barato.