Comparador renting frente a compra
Renting y compra suelen compararse por la cuota mensual, la única cifra que favorece con seguridad al renting. Esta calculadora compara el coste total durante la duración del contrato, contando lo que el coche todavía vale para ti al final si lo compraste.
Sus datos
Su resultado
Fórmula
Una comparación justa
La trampa está en que las dos opciones no producen lo mismo. Al terminar un renting no tienes nada. Al terminar el mismo periodo, si compraste, tienes un coche — posiblemente con un préstamo aún encima.
El cálculo es por tanto: para el renting, todo lo que entregas — la entrada inicial, cada cuota y el eventual cargo por exceso de kilómetros. Para la compra, todo lo que entregas en el mismo periodo, más el capital que quede pendiente, menos el valor del coche en ese momento. Esa última resta es lo que hace equivalente la comparación.
Renting, VFG y préstamo son tres cosas distintas
La distinción importa en España, donde el renting para particulares ha crecido con fuerza. El renting es un alquiler a largo plazo con servicios incluidos — seguro, mantenimiento, impuesto de circulación, a veces neumáticos — y sin opción de compra garantizada. La financiación con valor futuro garantizado es un préstamo cuya última cuota es muy elevada y está fijada de antemano: al vencimiento puedes pagarla, refinanciarla o devolver el coche. Un préstamo corriente termina en propiedad.
Al comparar cuotas hay que mirar qué incluye cada una: una cuota de renting que engloba seguro a todo riesgo y mantenimiento no es comparable con una cuota de préstamo que no incluye nada.
Dónde gana realmente el renting
Cuando quieres coche nuevo cada tres o cuatro años de todos modos, cuando tu kilometraje es previsible y cabe en el límite, cuando valoras tener todo incluido en una cuota fija, o cuando la marca subvenciona la oferta para dar salida a stock. Para autónomos y empresas el cálculo cambia bastante, porque entran la deducción del IVA y del gasto, algo que esta calculadora no modela por estar escrita desde la perspectiva de un particular.
Dónde gana la compra
La compra gana casi siempre si conservas los coches mucho tiempo. Los años caros de la vida de un coche son los tres o cuatro primeros; los baratos vienen después, y quien encadena rentings no llega nunca a ellos. También gana con kilometraje alto o imprevisible, porque los excesos se acumulan en silencio y llegan en una sola factura al final.
El límite de kilómetros es el detalle que se pasa por alto
Unos céntimos por kilómetro no parecen gran cosa. Cinco mil kilómetros al año por encima del límite en un contrato de tres años son quince mil kilómetros, lo que a esa tarifa supone una factura de varios cientos a más de mil euros — y llega justo cuando pensabas devolver las llaves. Introduce arriba tu kilometraje real, no el que esperas. Contratar kilómetros adicionales por adelantado suele salir más barato que la tarifa de exceso.
El estado a la devolución
El vehículo se revisa según un baremo, y los daños que superen el desgaste normal se valoran y se facturan. Es, después del kilometraje, la segunda partida que convierte una cuota previsible en una factura final imprevisible. Lee el baremo de daños antes de firmar, no después, y exige un acta de entrega con fotografías.
Preguntas frecuentes
¿Sale más barato el renting que comprar?
En un solo periodo corto puede serlo, sobre todo si la marca subvenciona la oferta. A lo largo de una década de conducción, muy rara vez, porque el renting supone pagar de forma permanente la parte más pronunciada de la curva de depreciación de cada coche.
¿Qué pasa si supero el límite de kilómetros?
Se factura cada kilómetro excedente a la tarifa del contrato, en un único cargo al final. Contratar kilómetros por adelantado suele ser más barato que la tarifa de exceso.
¿Puedo quedarme el coche al final?
En renting no suele haber opción de compra garantizada. En una financiación con valor futuro garantizado sí existe, a un precio fijado desde el principio.
¿Está incluido el seguro en el cálculo?
No, porque afecta a ambas opciones. Ten en cuenta, eso sí, que una cuota de renting suele incluir seguro y mantenimiento, así que no es directamente comparable con una cuota de préstamo.