Calculadora FIRE
La independencia financiera es una sola idea aritmética: acumular un capital suficiente para que lo que produce cubra lo que gastas. Cuándo ocurre depende mucho menos de lo que ganas que de la distancia entre ganar y gastar, y por eso dos personas con el mismo sueldo pueden estar separadas por décadas.
Sus datos
Su resultado
Fórmula
La tasa de ahorro fija la fecha, no el sueldo
El resultado contraintuitivo que sostiene esta idea es que los años hasta la independencia dependen casi por completo del porcentaje del sueldo neto que ahorras, y casi nada de la cantidad. Quien ahorra un 10 % mira hacia cuatro décadas. Con un 25 % son unos treinta y dos años; con un 50 %, unos diecisiete; con un 65 %, más cerca de diez. La razón es que ahorrar más hace dos cosas a la vez: llena el capital más rápido y reduce el capital necesario, porque el objetivo es un múltiplo de lo que gastas.
Qué dice realmente la regla del cuatro por ciento
Procede de estudios sobre carteras estadounidenses en jubilaciones de treinta años, e indica que retirar el cuatro por ciento del capital inicial, actualizado por inflación cada año, sobrevivió a casi todos los periodos históricos de treinta años. Nunca fue una ley, y arrastra supuestos que conviene conocer: horizonte de treinta años, cartera muy expuesta a renta variable, e historia bursátil estadounidense, de las mejores del mundo.
Para cuarenta o cincuenta años, la mayoría de quienes planifican en serio usan entre el tres y el tres y medio por ciento, lo que eleva el objetivo de forma notable — al tres por ciento la cifra es 33 veces el gasto en lugar de 25.
La sanidad no es el problema en España, pero la cotización sí
En los planteamientos estadounidenses el seguro médico es el gran obstáculo de quien deja de trabajar pronto. En España el Sistema Nacional de Salud cubre a los residentes con independencia de la actividad laboral, así que ese riesgo desaparece en gran medida. El problema es otro y casi nunca se menciona.
Dejar de trabajar significa dejar de cotizar, y la pensión de jubilación depende de los años cotizados y de las bases de los últimos años de vida laboral. Los años sin cotización son años sin generar derecho, y además pueden situar el periodo de cálculo de la base reguladora sobre años sin ingresos, lo que reduce la pensión de forma permanente. Existe el convenio especial con la Seguridad Social, que permite seguir cotizando voluntariamente pagando la cuota correspondiente, y para quien planea retirarse pronto es una partida de gasto anual que debe entrar en el cálculo, no una nota al pie.
Lo mismo ocurre con la prestación por desempleo: dejar el trabajo voluntariamente no genera derecho, y sin cotización no se acumulan nuevos periodos.
La fiscalidad pertenece al cálculo
La calculadora trabaja antes de impuestos. En España, retirar capital de fondos de inversión tributa solo por la ganancia y en la base del ahorro, con una escala que empieza en el 19 %, y los traspasos entre fondos permiten reorganizar la cartera sin tributar hasta el reembolso. Un plan de pensiones, en cambio, tributa íntegramente como rendimiento del trabajo en la base general al rescatarse, lo que para retiradas grandes puede resultar considerablemente más caro. La estructura del ahorro importa aquí tanto como su tamaño.
El gasto es la palanca que controlas
De los datos de arriba, la rentabilidad es una suposición y el sueldo depende en buena parte de otros. El gasto anual es lo que puedes cambiar de verdad, y mueve la respuesta dos veces. Reducir 500 euros al mes añade 6.000 euros anuales al ahorro y retira 150.000 de un objetivo de 25 veces el gasto.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es mi cifra de independencia financiera?
El gasto anual dividido entre tu tasa de retirada. Al cuatro por ciento son 25 veces lo que gastas en un año; al tres y medio, unas 29 veces.
¿Sigue siendo segura la regla del 4 %?
Para una jubilación de treinta años aguantó en casi todos los periodos históricos. Para cuarenta o cincuenta, la mayoría de planificadores prudentes bajan al tres o tres y medio por ciento.
¿Mantengo la sanidad si dejo de trabajar?
Sí. El Sistema Nacional de Salud cubre a los residentes con independencia de la actividad laboral, así que ese riesgo no es el problema en España.
¿Qué pasa con mi pensión si dejo de cotizar?
Los años sin cotización no generan derecho y pueden reducir la base reguladora de forma permanente. El convenio especial con la Seguridad Social permite seguir cotizando voluntariamente, y su coste debe entrar en el cálculo.
¿Debo contar mi vivienda habitual?
Solo si piensas venderla realmente y vivir de lo obtenido. Una vivienda que sigues ocupando no genera ingresos.