Calculadora de tarifa para autónomos

La mayoría fija su tarifa cogiendo un sueldo que le gustaba, dividiéndolo entre 1.800 horas y añadiendo algo. Esa cifra siempre se queda corta, porque supone que cada hora trabajada es facturable, que nada cuesta nada y que los impuestos ya están resueltos. Esta calculadora parte del otro extremo: el ingreso que quieres conservar y todo lo que hay que ganar por encima.

Sus datos

€

Lo que llega a tu cuenta, tras impuestos.

€

Software, equipo, seguros, gestoría, seguro médico, espacio de trabajo.

%

Vacaciones, enfermedad y festivos. Ya no te los paga nadie.

%

Captación, administración, facturación y formación son el resto. Entre 60 y 70 es lo normal.

Su resultado

Tarifa que necesitas cobrar—
Tarifa diaria (8 horas)—
Tarifa semanal—
Ingresos que debes facturar—
Horas facturables al año—
Horas que trabajas pero no puedes facturar—
Impuestos y cotizaciones—
Lo que habría dado dividir un salario entre 2.080—
Fórmula
Facturación necesaria = (ingreso neto deseado ÷ (1 − impuestos y cotización)) + gastos. Tarifa = facturación ÷ las horas que realmente puedes facturar.

Las tres cosas que hacen que una tarifa parezca cara

Un cliente que compara tu tarifa con un sueldo compara las cifras equivocadas, y tú también si la fijas así. Una empresa paga mucho más que las horas trabajadas: vacaciones retribuidas, bajas, cotización a cargo del empleador, equipo, software, formación, seguros y las semanas vacías entre encargos. Quita todo eso y trasládalo a quien hace el trabajo, y la tarifa por hora tiene que subir bastante solo para quedar igual.

Las tres que más pesan son el tiempo no facturable, los periodos sin encargos y el hecho de soportar tú toda la cotización.

La parte facturable es lo que peor se estima

Casi nadie factura el 100 % de sus horas de trabajo, y muy pocos sostienen el 80 %. Presupuestar, negociar, facturar, reclamar cobros, llevar la contabilidad, actualizar el portfolio y mantenerse al día es trabajo real que ningún cliente paga. Un sesenta o setenta por ciento es realista para un profesional establecido con clientes estables; en el primer año, mientras aún buscas encargos, puede acercarse al cuarenta.

Bajar ese campo es la forma más rápida de entender por qué las tarifas que parecen altas no lo son. Al 100 % facturable el cálculo da un resultado; al 60 %, el mismo ingreso neto exige una tarifa dos tercios mayor.

La cuota de autónomos ya no es plana

Desde la reforma de 2023, la cotización se calcula por tramos según los rendimientos netos previstos, con regularización posterior al conocerse los reales. Conviene entender dos consecuencias. La primera es que la cuota crece con lo que ganas, de modo que un aumento de facturación no se traduce íntegro en ingreso. La segunda es que una previsión mal ajustada genera meses después una regularización que puede ser considerable, así que merece la pena revisar el tramo cuando la actividad cambia, algo que puede hacerse varias veces al año.

La tarifa reducida para nuevas altas es una ayuda real, pero construir la tarifa sobre ella significa que tu ingreso caerá cuando termine sin que nada haya cambiado en tus clientes. Calcula con la cuota completa.

El desempleo apenas existe para un autónomo

La prestación por cese de actividad existe pero sus requisitos son exigentes y su cuantía modesta. En la práctica, un profesional independiente no cuenta con la red que tiene un asalariado, lo que significa que su fondo de emergencia debe ser mayor, no menor. Lo mismo vale para la incapacidad temporal: la prestación se calcula sobre la base de cotización, y quien cotiza por la base mínima cobrará muy poco si enferma. Cotizar por encima del mínimo es caro, pero es la única forma de que esa protección signifique algo.

Retenciones e IVA no son tus ingresos

Al facturar a empresas aplicarás retención de IRPF, que es un anticipo del impuesto y no un coste adicional. El IVA que repercutes tampoco es tuyo: lo recaudas y lo liquidas trimestralmente. El error clásico de quien empieza es tratar el saldo de la cuenta como disponible cuando una parte está comprometida con Hacienda. Traslada esas cantidades a una cuenta separada el día que cobras.

La tarifa por hora es un suelo, no una estrategia

Lo que sale de este cálculo es lo mínimo que puedes aceptar sin retroceder. No es lo que vale el trabajo. Cobrar por proyecto o por valor rinde habitualmente más por las mismas horas, y elimina el incentivo perverso de la tarifa horaria, donde trabajar más rápido significa cobrar menos.

Preguntas frecuentes

¿Cómo convierto un sueldo en tarifa de autónomo?

No dividiendo entre 1.800. Parte del ingreso neto que quieres, súbelo por impuestos y cotización, añade tus gastos y divide entre las horas realmente facturables. Suele salir entre dos y dos veces y media la cifra ingenua.

¿Qué proporción de mis horas será facturable?

Un sesenta o setenta por ciento una vez establecido. Cuenta con menos el primer año, y con menos aún si trabajas con muchos clientes pequeños en lugar de unos pocos grandes.

¿La tarifa por día es la hora por ocho?

Es un punto de partida razonable, y muchos profesionales aplican un pequeño descuento a la jornada reservada porque no tiene huecos.

¿Cuánto debo apartar para impuestos y cuota?

Traslada una parte fija de cada cobro a una cuenta separada el mismo día. El IVA repercutido y la retención no son ingresos tuyos, y la cuota se regulariza según los rendimientos reales.

¿Tiene paro un autónomo?

Existe la prestación por cese de actividad, pero con requisitos exigentes y cuantía modesta. Por eso el fondo de emergencia de un autónomo debe ser mayor que el de un asalariado.